REYES CATÓLICOS Y AUSTRIAS

 

A lo largo del siglo XV las monarquías medievales comienzan a dar paso a las monarquías autoritarias, propias del Estado Moderno. El nuevo modelo político buscaba la unidad territorial y religiosa, el fortalecimiento del poder monárquico, la formación de ejércitos permanentes y la mejora de las relaciones diplomáticas. Estas transformaciones coincidieron con el reinado de los Reyes Católicos, que se sitúa en los inicios del periodo histórico denominado Edad Moderna.

 

Los Reyes Católicos (1479-1504)

 

Isabel, hermana de Enrique IV de Castilla, es declarada heredera mediante el pacto de los Toros de Guisando (1468), apartándose así de la sucesión a la propia hija del rey, Juana “la Beltraneja”. Sin embargo, poco tiempo después, Enrique IV cambió de idea ante el matrimonio de su hermana Isabel con Fernando (1469), el heredero de la Corona de Aragón, unión que no contaba con su aprobación, por lo que en esta ocasión proclamó heredera a su hija Juana. Ante esta situación, cuando en 1474 muere Enrique IV, Isabel no dudó en proclamarse reina inmediatamente, dando comienzo a una guerra de sucesión en Castilla entre Juana e Isabel.

La Guerra de Sucesión entre los partidarios de Juana y los de Isabel finalizó en 1479 con la firma del Tratado de Alcaçovas, por medio del cual se reconoció a Isabel como reina de Castilla y se resolvieron cuestiones pendientes entre Castilla y Portugal.

También en 1479 se produjo un hecho muy importante. Ese año falleció Juan II de Aragón y le sucedió su hijo Fernando II, casado con Isabel de Castilla. Fue a partir de este momento cuando se hizo realidad la unión dinástica de Castilla y Aragón, formándose la Monarquía Hispánica. Mediante este modelo político, cada territorio conservaba sus propias instituciones, sus cortes e incluso sus sistemas monetario y aduanero, pero mantenían un gobierno conjunto y una política exterior común.

Los Reyes Católicos, en los primeros años de su reinado, reestructuran la política y la administración de la Monarquía, sentando las bases del Estado Moderno. Algunas de las medidas adoptadas fueron:

 

• Crearon la Santa Hermandad con funciones de policía de caminos, para conseguir la pacificación del reino e instaurar el orden público.

• Se reformó el Consejo Real, más tarde llamado Consejo de Castilla. Se establecieron consejos especializados según la naturaleza que tratase (Consejo de la Inquisición, Consejo de Aragón,…).

• Se creó la Chancillería como órgano supremo de justicia.

• En las ciudades destacará la figura del corregidor, funcionario con amplias facultades de gobierno que ejercía su poder el nombre de la monarquía.

• Las Cortes perdieron influencia, quedando sometidas a la autoridad real y disminuyendo el número de sesiones a celebrar.

 

En relación a la política exterior de los Reyes Católicos destacamos lo siguiente:

 

• La política matrimonial será clave en las relaciones internacionales, utilizando los matrimonios de sus hijos con el objetivo de aproximarse políticamente a Portugal, Inglaterra y el imperio de los Habsburgo. Los matrimonios más importantes en este sentido fueron el de la infanta Catalina con el príncipe Enrique de Inglaterra, futuro Enrique VIII, y el de la infanta Juana con Felipe, hijo de Maximiliano de Austria (gobernador del Imperio Germánico).

• A finales del siglo XIII el proceso de Reconquista de al-Ándalus se detuvo. La presencia de las Cordilleras Béticas como sistema defensivo, el pago de parias a Castilla a cambio de la paz, la ayuda musulmana del norte de África y los conflictos internos de los reinos cristianos, permitieron la supervivencia del reino nazarí de Granada. Los Reyes Católicos retomaron el objetivo de conquistar el Reino de Granada. Tras nueve años de guerra Boabdil, último rey de Granada, no tuvo más remedio que rendirse y negociar. El 2 de enero de 1492 los Reyes Católicos tomaron Granada, culminando así el proceso de Reconquista e incorporando el territorio al reino de Castilla.

• La anexión de Navarra por Fernando el Católico en 1512, tras la muerte de Isabel (1504).

• La Monarquía Hispánica y la francesa mantuvieron una rivalidad que tendrá en Italia uno de los escenarios bélicos más importantes. El conflicto se centró en Nápoles, donde las tropas de los Reyes Católicos fueron dirigidas por Gonzalo Fernández de Córdoba (El Gran Capitán), obteniendo grandes éxitos. Finalmente, el reino de Nápoles fue incorporado a la Corona de Aragón en el 1505.

• El interés por la costa norteafricana respondía tanto a las pretensiones de la Corona de Aragón por el control del Mediterráneo como al ánimo de cruzada que animaba a prolongar las conquistas más allá de Granada. En este sentido se conquistó Melilla (1497) y otras plazas como Trípoli y Argel.

• Por el Tratado de Alcaçovas firmado con Portugal (1479) se reconoció a Castilla el dominio del archipiélago canario.

• Desde finales del siglo XV castellanos y portugueses llevaron a cabo numerosos descubrimientos geográficos debido, entre otros motivos, a la demanda de especias procedentes de Oriente (tras la toma de Constantinopla por los turcos quedó cerrada la ruta mediterránea para su importación), a los avances científicos y técnicos (brújula, astrolabio), al desarrollo de la cartografía o al perfeccionamiento de las embarcaciones (carabela). El reino de Portugal alcanzó la India bordeando África con Vasco de Gama (1498). En Castilla la ruta hacia las Indias la llevó a cabo Cristóbal Colón, que buscó un camino más directo que el de los portugueses, navegando por el Atlántico hacia Occidente. Esta empresa, tras ser rechazada por Portugal, se presentó a los Reyes Católicos, quienes decidieron apoyar económicamente el plan de Colón. Firmaron en abril de 1492 las Capitulaciones de Santa Fe, por las cuales se acordó que Colón sería virrey y gobernador de las tierras conquistadas. El 3 de agosto de 1492 salieron del Puerto de Palos (Huelva) tres carabelas con 90 hombres. El 12 de octubre de 1492 llegaron a la isla de Guanahaní (Caribe), a la que llamaron San Salvador. La rivalidad entre Castilla y Portugal llevó a que se firmara el Tratado de Tordesillas (1494), que establecía una línea divisoria imaginaria, trazada de polo a polo y situada a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, justificándose así la futura ocupación portuguesa del actual Brasil.

El descubrimiento del Nuevo Mundo tuvo consecuencias políticas (la formación de dos grandes imperios extraeuropeos, el portugués y el castellano), consecuencias económicas (llegada a Europa de productos desconocidos como el maíz, el tomate, la patata o el tabaco, además de ingentes cantidades de metales preciosos) y consecuencias socioculturales (asimilación indígena de la cultura europea en detrimento de las culturas autóctonas). En Castilla se establecieron las instituciones del Consejo de Indias y la Casa de Contratación, con sede en Sevilla.

 

La pluralidad religiosa, característica de la época medieval, no tenía cabida en el nuevo concepto de Estado Moderno, donde el fortalecimiento de las monarquías a través de la unidad política se identificaba también con la búsqueda de la unidad de fe y la consecuente cohesión social. En relación a la política religiosa de los Reyes Católicos destacamos lo siguiente:

 

• El establecimiento del Tribunal de la Inquisición en 1478, para vigilar y castigar los comportamientos sospechosos de herejía.

• Un decreto de marzo de 1492 ordenó la expulsión de los judíos de los reinos peninsulares. La conversión al cristianismo fue la salida por la que algunos judíos optaron para no tener que abandonar sus casas.

• En 1501 se obligó a los mudéjares (musulmanes) a elegir entre la expulsión o la conversión al cristianismo.

 

En relación a la economía podemos destacar:

 

• Los Reyes Católicos favorecieron a la Mesta, institución reconocida en el siglo XIII por Alfonso X el Sabio que agrupaba a los propietarios de los rebaños ovinos y defendía sus derechos. Esta institución proporcionó importantes ingresos a la corona.

• La exportación de lana a Flandes también aportó numerosos ingresos.

 

En 1504 falleció Isabel la Católica, pasando la Corona de Castilla a manos de su hija Juana y su esposo Felipe. En 1506 murió Felipe el Hermoso, haciéndose cargo de la Regencia Fernando el Católico. Juana fue apartada del gobierno y recluida en Tordesillas (preocupación por su inestabilidad mental).

 

Austrias mayores. Carlos I de España y V de Alemania (1516-1556)

 

Tras la muerte de Fernando el Católico (1516) heredó el trono su nieto, Carlos de Gante, hijo de Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Finalizaba así la dinastía Trastámara para dar paso a los Habsburgo (Casa de Austria). En su persona se reunió una herencia dinástica extraordinaria, convirtiéndose en el monarca más poderoso del mundo:

 

• Por parte de su abuelo materno, Fernando el Católico, recibió la corona de Aragón y sus posesiones mediterráneas (Nápoles, Sicilia, Cerdeña).

• Por parte de su abuela materna, Isabel la Católica, heredó la Corona de Castilla, Canarias, territorios norteafricanos y las tierras del Nuevo Mundo.

• Por parte de su abuelo paterno, Maximiliano de Austria, recibió los estados de los Habsburgo (Austria, Tirol,…) y el derecho al título imperial germánico.

• Por parte de su abuela paterna, María de Borgoña, heredó los Países Bajos, Flandes, Luxemburgo, el Franco Condado,…

 

Cuando Carlos I llegó a España era un joven de 17 años acostumbrado a la vida de las ciudades flamencas y rodeado de una corte de extranjeros. Ignoraba la lengua y las costumbres castellanas, otorgó cargos políticos a personas traídas de Flandes y requirió dinero para sufragar los gastos de su elección como emperador. Estas circunstancias provocaron un creciente descontento en Castilla y determinaron su política interior:

 

• El movimiento de los comuneros de Castilla comenzó en 1520 y se centró principalmente en la ciudad de Toledo, extendiéndose por diferentes lugares de la meseta. Sus dirigentes pertenecía grupos urbanos de artesanos, comerciantes y baja nobleza. Entre otros aspectos, reivindicaban un mayor papel de las ciudades en el gobierno del reino y más representatividad en las Cortes. La derrota en la batalla de Villalar (1521) puso fin a la rebelión comunera.

• Por esas fechas los descontentos con Carlos I desembocaron también en las Germanías valencianas y mallorquina, teniendo estás un mayor carácter social. El movimiento popular fue finalmente sometido con una gran represión.

 

La política exterior continuó con la línea de los Reyes Católicos, centrándose en el Mediterráneo y en el Atlántico. A estos escenarios heredados, Carlos I incorporó otro a partir de 1519, el Imperio Germánico. Destacamos lo siguiente:

 

• La rivalidad en la hegemonía europea con Francia supuso el enfrentamiento con Francisco I. Acontecimientos claves fueron la batalla de Pavía (1525), en la que el rey de Francia cayó prisionero, y el saco de Roma por las tropas españolas e imperiales en 1527.

• La defensa de la cristiandad frente a la constante amenaza del Imperio Turco fue otro de los puntos destacados de la actuación imperial de Carlos V.

• La Reforma protestante de Lutero provocó un cisma dentro de la Iglesia Católica y la división política del imperio germánico. Ante esta situación, Carlos V tuvo que enfrentarse a los príncipes protestantes, venciendo en la batalla de Mühlberg (1547). Pero la autoridad del emperador quedó debilitada y se llegó a la Paz de Augsburgo (1555), en la que se reconoció la libertad religiosa de cada estado del Imperio Germánico y, consecuentemente, quedó reforzada la autoridad de los príncipes alemanes en sus territorios en detrimento del Imperio.

 

Junto a estas acciones, también debemos destacar acontecimientos importantes durante el reinado de Carlos V en relación a la ampliación del mundo conocido:

 

- Hernán Cortés conquistó a los aztecas de México, dando origen al Virreinato de Nueva España.

- Pizarro conquistó el Imperio Inca, dando lugar al Virreinato del Perú.

- Juan Sebastián Elcano dio la primera vuelta al mundo en 1522, culminando el viaje que inició Magallanes y sentando las primeras bases de la soberanía española de Filipinas.

 

Carlos V abdicó antes de morir, dejando el Imperio Germánico a su hermano Fernando y el resto de posesiones de la Monarquía Hispánica a su heredero, Felipe II.

 

Austrias mayores. Felipe II (1556-1598)

 

Felipe II no heredó el título imperial, pero fue el monarca más poderoso de su tiempo. Al control de los territorios americanos se sumó la conquista de Filipinas y su proclamación como rey de Portugal. La monarquía española se convirtió en un imperio extendido por todo el mundo, sin embargo, tenía deficiencias económicas que le llevaron a la bancarrota en más de una ocasión.

En relación a su política interior destacamos lo siguiente:

 

• El establecimiento de la Corte en Madrid de forma permanente, poniendo fin a la corte itinerante propia del medievo.

• En 1568 comenzó en Granada la rebelión de los moriscos, siendo esta sometida.

 

Felipe II centró la política exterior en proteger su imperio y la unidad religiosa:

 

• Derrotó a los franceses en San Quintín (1557) y firmó la paz de Cateau-Cambresis (1559), por la que se confirmaba el dominio español sobre Italia.

• En 1568 comenzó una rebelión en los Países Bajos que marcó el comienzo de la guerra de los 80 años. El calvinismo arraigó en esta zona y sus dirigentes alentaban la resistencia al rey. Este conflicto tuvo diferentes episodios, pero cabe destacar que España envío al Duque de Alba, que aplicó una dura represión. Finalmente se producirá la división en dos partes de los Países Bajos: en el norte las Provincias Unidas de religión protestante, que rechazaban la autoridad de Felipe II, y en el sur los territorios católicos fieles al monarca. El conflicto no finalizará hasta 1648.

• La defensa del Mediterráneo frente al peligro turco fue otro de los grandes problemas. Para hacer frente a esta situación se creó la Liga Santa, constituida por la monarquía española, el Papa y Venecia. Esta coalición católica derrotó a los turcos en la batalla de Lepanto (1571) que supondrá un gran triunfo para Felipe II.

• El reinado de Isabel I en Inglaterra no trajo beneficios a Felipe II. La reina Isabel I alentó a los corsarios ingleses a atacar los barcos españoles y apoyó activamente a los rebeldes en la guerra de los 80 años. En 1588 Felipe II tomó la decisión de invadir las islas británicas con una flota de 130 naves y 30.000 hombres, conocida como la “Armada Invencible”. Finalmente no logró su objetivo y, cuando la flota se dispuso a volver, las malas condiciones meteorológicas llevaron al naufragio de un tercio de las naves.

 

Austrias menores. Felipe III (1598-1621)

 

El siglo XVII se caracterizó por:

 

• Una crisis económica, demográfica y política que provocó la decadencia de la monarquía hispánica frente a una Francia pujante.

• El papel que comienzan a desempeñar los validos (personas de confianza del rey que se ocuparon de dirigir el gobierno en su nombre).

• Culturalmente se superan los niveles del siglo anterior, conociéndose la producción artística de parte del siglo XVI y del XVII como el Siglo de Oro (Góngora, Quevedo, Velázquez..).

 

Con Felipe III se mantuvo la hegemonía de los Austrias en el mundo, aunque la mala situación económica de este momento apuntaba hacia un futuro declive del imperio. El valido más importante de Felipe III fue el duque de Lerma.

En la política interior destacó el decreto de expulsión de los moriscos, que conllevó importantes consecuencias demográficas y económicas.

En lo referente a la política exterior, Felipe III tendió hacia el logro de la paz en los diferentes frentes conflictivos heredados de su padre (Países Bajos, Francia e Inglaterra). Pese a ello, en 1618 comenzó un nuevo ciclo belicista con el inicio de la Guerra de los Treinta Años, desarrollada mayormente durante el reinado de Felipe IV.

 

Austrias menores. Felipe IV (1621-1665)

 

Durante buena parte del reinado de Felipe IV destacó la figura de su válido, el Conde Duque de Olivares. Este llevó a cabo una política interior con planes centralizadores e importantes reformas para devolver el esplendor a la monarquía hispánica. Siguiendo esta línea, impuso medidas contra la corrupción, creó juntas de reforma para tratar cuestiones concretas, implantó el proteccionismo comercial e intentó suprimir aduanas e implantar el impuesto único.

Pero la decisión más importante del Conde-duque fue su proyecto de Unión de Armas (1626), que consistió en la idea de establecer un único ejército para toda la monarquía, manteniéndose con aportaciones económicas proporcionales de todos los territorios. Los distintos reinos debían aportar también hombres para el nuevo ejército. Estas medidas generaron una serie de revueltas en las zonas periféricas que darán lugar a la crisis del 1640, donde destacamos lo siguiente:

 

Sublevación de Cataluña, provocada tanto por la imposición de la Unión de Armas como por la presencia de tropas castellanas para luchar contra Francia en el contexto de la Guerra de los Treinta Años. Los segadores se sublevaron el día del Corpus de Sangre, cayendo muerto el Virrey. Olivares intentó resolver el conflicto ordenando la ocupación militar de Cataluña. Fue entonces cuando los catalanes pidieron ayuda a los franceses, llegando a jurar fidelidad al monarca galo (1641). La ocupación militar francesa dio lugar a nuevas conspiraciones, esta vez profelipistas, hasta que, en 1652, Cataluña volvió a formar parte de la monarquía hispánica.

Sublevación de Portugal, provocada también por el descontento ante las reformas de Olivares. La Virreina de Portugal tuvo que ser escoltada hasta la frontera y los rebeldes proclamaron rey al Duque de Braganza (Juan IV). Los portugueses apenas encontraron resistencia debido a los numerosos frentes abiertos de la monarquía hispánica.

 

En relación a la política exterior de Felipe IV hay que destacar la Guerra de los Treinta Años, que tuvo lugar en Europa Central entre los años 1618 y 1648. En ella participaron la mayoría de las grandes potencias de la época. Las causas del conflicto fueron varias, pero podemos destacar el abierto enfrentamiento en el Imperio Germánico entre católicos y protestantes y la rivalidad entre el emperador y varios príncipes alemanes. Felipe IV, emparentado con el emperador, intervino en el conflicto apoyando al imperio por cuestiones religiosas, familiares y políticas.

La Paz de Westfalia (1648) puso fin al conflicto. Los acuerdos adoptados fueron los siguientes:

 

• El Imperio Germánico quedó dividido en numerosos estados y la Casa de Habsburgo (austriaca y española) perdió su dominio en Europa.

• La monarquía hispánica pierde de forma definitiva su hegemonía.

• La monarquía francesa se sitúa como primera potencia europea.

• España reconoció la independencia de las Provincias Unidas, poniéndose fin también a la guerra de los 80 años iniciada con Felipe II.

 

Tras Westfalia, la guerra entre España y Francia continuó. Este conflicto no finalizó hasta la firma de la Paz de los Pirineos (1659). En esta Paz se acordó lo siguiente:

 

• La pérdida de territorios para la monarquía hispánica en favor de Francia (el Rosellón y parte de la Cerdaña, en la frontera de los Pirineos).

• Se acordó el enlace entre Luis XIV de Francia y María Teresa, hija de Felipe IV.

 

Austrias menores. Carlos II (1665-1700)

 

Carlos II era una persona débil física y mentalmente. Su política interior estuvo marcada por la ausencia de hijos de sus dos matrimonios, que garantizasen la sucesión dinástica. En política exterior hay que destacar:

 

• El reconocimiento de la independencia de Portugal, hecho ignorado por Felipe IV.

• La Paz de Nimega (1678), en la que España perdió el Franco Condado a favor de Francia.

 

Carlos II falleció en 1700 sin descendencia. En su testamento designó heredero a Felipe de Borbón, bisnieto de Felipe IV y nieto de Luis XIV. El temor a la formación de un bloque hispano- francés provocó el rechazo del resto de los Estados europeos, lo que supuso el comienzo de la Guerra de Sucesión.

 

Carmina Hernández San Martín

Bloque 3: La formación de la Monarquía Hispánica y su expansión mundial (1474-1700)

Preguntas cortas en las opciones A y B

Reyes Católicos

Carlos I

Felipe II y Felipe III

Felipe IV y Carlos II