Alfonso XIII (1902-1931)

 

El reinado de Alfonso XIII lo podemos clasificar en tres etapas:

 

• Mantenimiento del sistema de la Restauración (1902-1923).

• Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930).

• Gobiernos de Berenguer y Aznar (1930-1931).

 

En este apartado nos vamos a centrar en la primera etapa, el mantenimiento del sistema de la Restauración (1902-1923).

 

Alfonso XIII accedió al trono en 1902, con 16 años y previo juramento de la Constitución de 1876. El ambiente político se caracterizaba por la crisis del sistema canovista, la influencia regeneracionista y la desaparición de Cánovas y de Sagasta. En esta primera etapa podemos establecer tres períodos: el mantenimiento del turno de partidos (1902-1917), la crisis de 1917, y la agonía del régimen de la restauración (1918-1923).

 

El mantenimiento del turno de partidos (1902-1917)

 

Hasta 1917 se mantuvo la alternancia bipartidista entre el Partido Conservador, dirigido varios años por Antonio Maura, y el Partido Liberal, encabezado durante un tiempo por José Canalejas. Ambos partidos emprendieron una política regeneracionista (revisionismo político) que intentó implantar ciertas mejoras sociales. Destacamos las siguientes:

 

• El Instituto Nacional de Previsión (1908), para atender las pensiones.

• La Ley de Huelga (1909).

• La Ley del Candado (1910), en la que se prohibía durante dos años el establecimiento de nuevas congregaciones religiosas.

• La Ley de Mancomunidades (1913), por la que se permitía cierta autonomía de las regiones.

 

El principal problema de este período fue la guerra de Marruecos, que abordaremos detenidamente más adelante. Este conflicto se originó a raíz de la ocupación española de su protectorado en el norte de Marruecos, dando lugar a un enfrentamiento con los habitantes del Rif. La guerra provocó la movilización de reservistas en 1909, la mayoría de ellos padres de familia, lo que originó violentos disturbios en Barcelona, conocidos como la Semana Trágica. Su dura represión, que incluyó el fusilamiento del anarquista Ferrer Guardia, generó un escándalo internacional y la dimisión de Antonio Maura.

En este periodo también hay que destacar la neutralidad de España durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), lo que provocó el enriquecimiento de unos y el hundimiento en la miseria de otros. Se produjo un aumento considerable de la producción industrial, abriéndose nuevos mercados con los países beligerantes, pero la inflación se disparó mientras que los salarios crecían a un ritmo menor, lo que produjo carestías.

 

La crisis de 1917

 

La llamada crisis del verano de 1917 fueron, en realidad, tres revoluciones que coincidieron en el tiempo pero no conectaron entre sí. Todo comenzó con una revolución de los militares, seguida de otra de la burguesía y acabó con la del proletariado. Tras la crisis de 1917 la monarquía quedó en pie, pero quebrantada. Podemos estructurar la crisis de la siguiente manera:

 

• Las Juntas de Defensa: surgieron por la reintroducción en 1910 de los ascensos por méritos de guerra (suprimidos a raíz de la guerra de Filipinas y Cuba por los grandes abusos cometidos). Ahora las posibilidades de ascenso estaban en Marruecos, donde además se cobraban sueldos más altos. Los objetivos principales de las Juntas de Defensa eran oponerse al ascenso por méritos de guerra y solicitar una subida de sueldo. Finalmente se aprobó la ley del ejército (1918), que trajo la subida de los sueldos y la regulación de los ascensos. De esta manera el ejército volvió a convertirse en pilar de la monarquía y del gobierno.

• La Asamblea de Parlamentarios: las Cortes españolas estaban cerradas desde febrero de 1917 por miedo a que se plantearan los numerosos problemas que asolaban al país (inflación, desprestigio del turnismo, Juntas de Defensa,…). Fue entonces cuando Cambó, al frente de la Lliga Regionalista, decidió presionar para que se abrieran las Cortes. Como la respuesta fue negativa, procedió a convocar en Barcelona una Asamblea de Parlamentarios compuesta por diputados y senadores catalanes. También expresó la voluntad de Cataluña de obtener un régimen de amplia autonomía y la conveniencia para España de una organización estatal sustentada en autonomías. Finalmente el gobierno disolvió la asamblea.

• La Huelga general revolucionaria de agosto de 1917, convocada por la UGT, el PSOE y la CNT (anarcosindicalistas). Hubo huelgas en las principales poblaciones industriales. Los huelguistas se enfrentaron al ejército, llegando a haber muertos y heridos. Ante la grave situación de crisis, Alfonso XIII decidió sustituir al presidente del gobierno, el político conservador Eduardo Dato, por el liberal García Prieto, que presidió un gobierno de concentración nacional en el que también entró Cambó.

 

La agonía de la Restauración (1918-1923)

 

A partir de la crisis de 1917, España entró en una fase de agudización de los problemas. Los motivos son:

 

• En un intento desesperado por mantener el tradicional turno de partidos, se formaron gobiernos de concentración fugaces en incapaces de mantener el control del país.

• Tras la Primera Guerra Mundial se vivió una crisis económica en toda Europa que aumentó la conflictividad social y provocó el auge del sindicalismo. Además, la revolución rusa de 1917 creó esperanzas a los movimientos revolucionarios. Ejemplo de esta situación fue la huelga de la empresa eléctrica La Canadiense de Barcelona (1919), que paralizó a la industria catalana. Dentro del PSOE, el debate sobre la Revolución Rusa y la creación de la III internacional, provocó la escisión de un grupo minoritario que creó el Partido Comunista de España (1921).

• La cuestión de Marruecos: la crisis de conciencia generada por el desastre del 98 generó, por un lado, una corriente anticolonialista, y por otro, la idea de volver a introducir España en el ambiente de las potencias europeas, cuyo prestigio se medía en ese momento en función de su poder colonial (conferencia de Berlín, 1884-1885).

Cuando el colonialismo francés se estableció en Marruecos, el país galo tuvo que tener presente la realidad histórica de las plazas de soberanía españolas asentadas en esa zona. Por este motivo, tanto a Francia como a España les interesaban llegar a un acuerdo en la cuestión de Marruecos, teniendo que asegurar nuestro país su dominio en la zona para preservar la soberanía de Ceuta y Melilla. Pero esta aventura nos supuso muchos problemas políticos y económicos.

La entrada española en Marruecos desde 1904 fue “pacífica”, estableciendo pactos con las cabilas, pero la situación cambió progresivamente. Destacamos los siguientes hechos:

 

- La Conferencia de Algeciras (1906), donde se acuerda que a Francia le corresponde el protectorado del sur de Marruecos y a España el del norte.

- La Semana Trágica de Barcelona (1909). El protectorado español en Marruecos provocó una guerra con los habitantes del Rif que obligó a movilizar reservistas, lo que originó revueltas violentas en Barcelona.

- El Barranco del Lobo (1909), acción militar cerca de Melilla en la que España fue derrotada y murieron más de 150 personas.

- El Tratado Hispano-Francés (1912), en el que Francia reconoció oficialmente nuestro protectorado, estableciéndose la capital del protectorado español en Tetuán.

- El desastre de Annual (1921). Tras el final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) Francia intensificó su acción en Marruecos, amenazando el respeto a los pactos firmados previamente con España. Por este motivo, nuestro país tuvo que iniciar una carrera de toma de posiciones desde Ceuta y Melilla. El general Silvestre estaba al mando de las tropas españolas, mientras que Abd el-Krim organizó la resistencia. Annual fue ocupada por los rifeños y el general Silvestre ordenó la retirada, pero este hecho provocó una carnicería en la que murieron cerca de 14.000 soldados. Lo sucedido en Annual supuso un profundo golpe para España y para el propio rey. La situación política cada vez era más complicada.

- El desembarco de Alhucemas (1925), triunfo español que se produjo durante la dictadura de Primo de Rivera y puso fin a la guerra de Marruecos.

 

Carmina Hernández San Martín.

Bloque 9: La crisis del sistema de la Restauración y la caída de la Monarquía (1902-1931).

Preguntas cortas opción A.

 

 

Alfonso XIII (primera parte)

Alfonso XIII (segunda parte)